AIKO logra la primera certificación mundial TÜV SÜD contra explosiones para módulos fotovoltaicos de contacto posterior
29 de enero de 2026
El hito abre la puerta a la integración segura de energía solar en entornos industriales de alto riesgo, como refinerías, plantas químicas o estaciones de servicio, hasta ahora restringidos por estrictas normativas de seguridad
Madrid, 29 de enero de 2026. AIKO acaba de un nuevo hito en la industria solar al convertirse en el primer fabricante del mundo en obtener la certificación de protección contra explosiones de TÜV SÜD para un módulo fotovoltaico de tecnología back-contact (BC). En concreto, el reconocimiento ha sido otorgado a su módulo ABC Stellar de 66 células con doble vidrio, validando su idoneidad para operar en entornos con atmósferas potencialmente explosivas.
Esta certificación supone un avance clave para sectores industriales tradicionalmente excluidos del despliegue fotovoltaico debido a estrictos requisitos de seguridad, como el petróleo y gas, la industria química, la logística de combustibles o determinadas infraestructuras energéticas críticas. A partir de ahora, estos entornos podrán integrar generación solar de forma segura sin comprometer la normativa ATEX ni los estándares de protección industrial.
Un desafío regulatorio crítico en Europa
En Europa este avance resulta especialmente relevante. La revisión de la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD) obliga a incrementar la integración de energías renovables en edificios nuevos y rehabilitados. Sin embargo, muchas instalaciones industriales se enfrentan a un conflicto normativo: las directivas ATEX y los protocolos de seguridad impiden, en la práctica, instalar sistemas fotovoltaicos en zonas clasificadas como de riesgo de explosión.
La certificación de AIKO por parte de TÜV SÜD, una de las entidades de ensayo y certificación más reconocidas a nivel internacional, resuelve este dilema al demostrar que sus módulos no constituyen una fuente de ignición, permitiendo su uso en áreas donde hasta ahora estaba técnicamente vetado el autoconsumo solar.
Más allá de la certificación, el desarrollo se apoya en una arquitectura tecnológica diseñada específicamente para cumplir con los más altos estándares de seguridad industrial. Sus módulos ABC integran principios de protección de seguridad aumentada (Ex e) conforme a la norma GB 3836.3, combinando aislamiento eléctrico reforzado, mayores distancias de seguridad entre componentes y control térmico avanzado para evitar sobrecalentamientos.
Además, gracias a su tecnología propia de interconexión de cobre, AIKO elimina los riesgos estructurales asociados a la soldadura tradicional, reduciendo la aparición de microfisuras y garantizando conexiones eléctricas estables incluso bajo estrés mecánico o condiciones extremas. Todo ello se traduce en una reducción significativa del riesgo de hotspots y en una mayor fiabilidad a largo plazo.
Un nuevo estándar para la fotovoltaica industrial
Más allá de un logro puntual, esta certificación establece un nuevo estándar para la fotovoltaica en aplicaciones críticas, donde la seguridad es un requisito tan importante como la eficiencia energética. Para industrias intensivas en consumo eléctrico, sometidas a una creciente presión regulatoria para descarbonizar sus operaciones, los módulos ABC de AIKO representan una vía realista, segura y técnicamente validada para avanzar hacia modelos energéticos más sostenibles.
De cara al futuro, AIKO seguirá apostando por la innovación como eje estratégico, desarrollando soluciones de alta eficiencia adaptadas a las necesidades específicas de cada sector. Con productos que combinan rendimiento, fiabilidad y máxima seguridad, la compañía refuerza su posicionamiento como uno de los actores tecnológicos más avanzados en la transición energética industrial.
